Estiramientos para trabajar y reforzar la espalda



La mayor parte de los dolores de espalda que padecen muchas personas de nuestra sociedad, tienen su origen en unos nefastos hábitos posturales que han sido adquiridos a lo largo de la vida. Así, nuestro primer objetivo para erradicar estos dolores, ha de ser el de recuperar la flexibilidad y la salud de nuestra columna. Esto podremos conseguirlo mediante la realización de algunos ejercicios del método pilates.


Estos ejercicios trabajan sobre los músculos que se encuentran contraídos y en tensión con el fin de lograr su estiramiento y relajación, lo que a su vez ayudará a que también nuestra espalda consiga relajes. Las movilizaciones que llevaremos a cabo con estos ejercicios facilitarán flexibilizar la musculatura que rodea a la columna, así como soltar sus aritculaciones. Aquellas personas con tensiones en la zona de las vértebras cervicales o las típicas contracciones en la zona lumbar, observarán unos rápidos beneficios al comprobar como al poco tiempo van desapareciendo sus molestias.

A continuación se describen dos sencillos ejercicios para realizar en suelo y que permitirán que la columna vertebral consiga reajustarse de forma correcta. También se conseguirá relajar adecuadamente la musculatura tanto de la espalda como del cuello.

Ejercicio 1
   
1. Nos colocamos a gatas sobre el suelo.Nuestras rodillas han de situarse en la vertical de nuestras caderas. Del mismo modo, nuestras manos estarán en la vertical de nuestros hombros. Tanto brazos como muslos han de quedar rectos y paralelos entre ellos.
   2. Mientras exhalamos el aire, vamos arqueando nuestra espalda elevándola todo lo que podamos, del mismo modo que lo haría un gato cuando se desespereza.
   3. Al mismo tiempo que arqueamos la espalda, debemos inclinar nuestra cabeza hacia abajo y contraemos la zona abdominal. Hay sentir como tiran tanto el cuello como la parte superior de la espalda.
   4. Ahora, mientras inhalamos, dejamos caer la columna arqueándola todo lo que podamos hacia abajo al mismo tiempo que elevamos la pelvis y la cabeza. El cuello ha de permanecer tirante.

Ejercicio 2
  
1. Nos sentamos sobre el suelo con las piernas estiradas hacia adelante y separadas a la anchura de los hombros.
   2. Levantamos los brazos y los extendemos paralelos a las piernas y mantenemos la espalda recta.
Al tiempo que exhalamos, inclinamos el tronco hacia adelante y bajamos la cabeza entre los brazos. Nos mantenemos en esta posición con la espalda arqueda durante unos segundos.
   3. Regresamos a la posición inicial al tiempo que inhalamos.

Es convenientes realizar 10 veces los movimientos de cada uno de estos ejercicios.